¿QUE ES UN COLECCIONISTA?

Septiembre de 2004

Una persona que recopila, compila, reúne, selecciona cosas, es un coleccionista. No sirve como tal los que reúnen un sin fin de cosas, las apilan en cajas y cajones sin ton ni son, esto no es ser un buen coleccionista. Los avezados del tema llegan incluso a diseñar sus propios recursos de guarda y custodia, armarios vitrinas especiales, edificios museo...mil maneras de, sobre todo catalogar su colección. Empieza la colección. Muchos de nosotros hemos comenzado en la niñez, teníamos un "puñau" de algo y en ese momento decidimos guardarlo y seguir la búsqueda de mas de lo mismo. Otros llegan a este mundillo por los padres, abuelos o tíos que te animaban con un regalito, una bolsa de sellos, minerales, llaveros...y les tienes que agradecer que ahora la mujer te quiera echar de casa. Otros simplemente coincidió que en las mismas navidades todos se pusieron de acuerdo para regalarle una bonita pluma y como digo siempre: "cinco, colección!".

Tengo un amigo que tiene una de las mejores colecciones de juguetes que he visto, que empezó muy mayor, toda una vida de estudios, la familia lo que deseaba era que el niño fuese alguien de provecho, estudios y mas estudios para este joven opositor, cuando por fin consiguió una buena plaza toco salir del pueblo, primero la pensión, luego una novia, y por fin un piso. La madre preparo los enseres del niño para que se los llevara a su nuevo hogar, libros, ropas, fotografías...cuando parecía que la cosa era pequeña, lo subió a la cambra siempre olvidada, abrió un gran armario y dentro estaban debidamente guardados montones de juguetes. Las maravillas dormían alli un año tras otro recibiendo nuevos compañeros que mi amigo no jugo jamás. Estas piezas de gran valor no solo sentimental las tenia recluidas la madre para que el chico no se despistase de los estudios, la norma de la humildad y el recogimiento. Él recuerda haber recibido estos regalos pero le parecía normal que a la mañana siguiente de navidades desaparecieran como por arte de magia y no se supiera mas de ellos. Ahora sigue recopilando juguetes, juega a menudo con sus hijos, con los amigos y su mayor ilusión es montar un museo-ludo teca, para que los crios puedan jugar y romper las maravillosas piezas de un buen juguete.

Otro de mis conocidos se lanzo al mundo de la colección dando zancadas, primero lápices, no había lápiz en el instituto que no desapareciera, luego sacapuntas, gomas, hojas con membrete, tinteros, y así un sin fin de objetos de papelería, ahora es un reconocido comerciante en este tema, tiene mil maravillas antiguas, pero lo mas gracioso es que se dedica a reproducir los viejos objetos que tan útiles fueron a nuestros bisabuelos y abuelos. Los viejos de verdad se los guarda.

Los coleccionistas no se sientan en un bar a tomar un café y piensan:"¿Que colecciono?", normalmente les viene de niños y al crecer amplían o derivan en otras colecciones, pero ya con una base de conocimiento. Otros sienten la necesidad de recopilar un poco de historia, la suya o de algo referente, así que también comienzan amontonando cosas y aceptan que tienen una buena colección cuando la clasifican. Algunos desarrollan la parte lúdica de su trabajo, los arquitectos suelen coleccionar mapas, monumentitos, objetos de medida. Las costureras o amantes del coser, dedales, alfileteros, encajes...mi padre cuando tenia un bar coleccionaba botellines y cuando entro a trabajar en una empresa de cerveza, botes.

Una de mis peleas es descubrir los coleccionistas ocultos, muchos coleccionan cosas y no lo saben porque nunca han querido ni quieren que se les denomine así, pero siempre que pueden te piden esa entrada de cine, o el olvidado billete de tren y en los estantes de la cocina tienen mil saleros diferentes con la excusa de que son muy decorativos.

Ser coleccionista es importante, para ti y para los demás porque siempre estas aprendiendo, siempre estas enseñando cosas. No importa tener unos catálogos impresos para describir el numero de piezas, en mil ocasiones estas listas estan en la memoria y en muchos casos solo se necesita un buen recopilador que ayude a no perderse con tan buena información, en estos casos les llamamos historiadores, antropólogos, sociólogos.

Si ahora quieres empezar a coleccionar, solo tienes que determinar lo que deseas, no te preocupes, podemos comenzar por algo que nos recuerde un pasado agradable. Tengo un amigo que en su jubilación de esas que aun siendo un joven te dicen que no vales. Empezó estudiando para no "amuermar se", y para sus ratos de ocio rescato de la cambra familiar un saquito basto lleno de algo redondito que para él era recuerdo de niñez y buenos ratos, canicas. Recordaba como se las hacían en el pueblo con barro, con cemento sacado a hurtadillas de las obras, las primeras de cristal que eran un verdadero tesoro. Pensó que lo que mas le gustaba de las canicas era lo redondas que eran y que en el mundo hay muchas cosas redondas que tienen un encantamiento especial, así que ahora en su casa no solo hay mil libros, gafas, pantuflas y un bastón, ahora hay montones de cosas de forma esférica clasificadas por materiales, unas con pequeños mundos dentro, otras con mil colores...Mi amigo se llama José P. O. y me parece que de su mano veremos como se colecciona con idea, ahorro y dignidad.

Bien, ahora piensa que es lo que deseas coleccionar, no importa si es algo muy caro, eso solo dependerá de ti y de tus posibilidades, también tienes que pensar en la guarda y custodia de los objetos. José tenia una bolsita de canicas, ¿y tu?. Donde y como conseguimos piezas para nuestra colección. José tiene un cuenco de cristal donde ha guardado estas maravillas, en nada de tiempo se hará una vitrina pequeña donde poder verlas todas bien colocadas y comenzara el ritual de enseñárselas a la familia y amigos. Los hijos de estos, que se han dado cuenta de la importancia de un recuerdo, aun sin saberlo, empiezan a regalar a José nuevas canicas, la ex de su hijo mayor le trae la caja de canicas de su nieto, ese que ahora no quiere saber nada de juguetes, que la universidad lo tiene asfixsiau. Un colega de la partida de los viernes que es industrial le ha regalado esferas de metal brillante, bolas de cojinetes de distintos tamaños que al verlas colocadas en la nueva vitrina sueltan la envidia y como quiera que no lo tenia muy claro acaba coleccionando tornillos y tuercas que de eso tiene a montones y siempre le han parecido preciosos. La Sra. Rosa, viuda de un compañero de trabajo y colega de estudios tardíos le trae una bola del mundo de tamaño medio, realizada en metal con relieves. Le comenta que la ha comprado en un rastrillo de beneficencia que hay en su barrio y que ella sale los domingos a la plaza Real, al rastro a pasear intentando localizar mas recetas inéditas para ese libro que piensa escribir algún día y un primer domingo hay una feria y otro un desembalaje...pero la Sra. Rosa le tiene que explicar como es esto, que ella ya iba de excursión con su marido que era un muy buen coleccionista de cámaras antiguas de fotografía y ahora es su nieto el que las tiene como objeto de culto en el escaparate de su tienda de revelado.

Creo que podríamos dividir los sitios de búsqueda en dos partes, los que son al aire libre, rastrillos, desembalajes... y las tiendas dedicadas a este genero, anticuarios, almonedas, rastros benéficos, etc.

Al aire libre.

Rastrillo: Mercado callejero, especialmente si se comercia con mercancías de segunda mano, que se instala en días determinados. Según el lugar donde estemos hay mas o menos oferta, si ninguno de nuestros amigos nos puede aconsejar sobre este tema, lo mejor es acudir a un anticuario de la zona, estará gustoso de explicar los días de rastro, como llegar, los mejores, el tipo de genero y si es propicio para el regateo. También se puede ir a la policía municipal que son los mas enterados de estos eventos porque no les queda mas remedio. Ya quedan pocos ayuntamientos que delimitan los días de mercado de nuevo y usado, esto es un desastre tanto para compradores como vendedores, unos porque tienen peor el acceso a los puestos ya que suelen estas ocupados por vendedores de las mas variopintas etnias y otros porque se cansan de tener que sortear entre puesto y puesto las ofertas del "todo barato" y no se hace cómoda la comunicación con un desesperante ruido del muñeco Lambada o el triunfo del niño de turno. Pero aun así, como no nos queda mas remedio...

La Sra. Rosa se ha plantado las zapatillas feas y cómodas, y junto con José ya están a una temprana hora tomando un café en el bar, que suele ser caseta, y que si no se tiene cuidado acabara esta aguachirris haciendo revoltijos en las tripas y... Y comienza el paseo. José que nunca ha estado aquí se asusta un poco de ver tanto movimiento, nunca hubiese imaginado que entre payos y gitanos pudiese haber tanta concordia y como un cruce de manos es señal de negocio cerrado. Rosa le da un codazo que casi le duele, ha visto una bola negra brillante entre un montón de trastitos, sin sacarla del suelo y casi sin verla le señala al chaval la pieza, le mira a la cara, como si jugara al poker, "¿cuanto?, el chico que aun anda medio dormido y con mas frío que ganas, se hace el que no sabe de que habla, así le da un poco de tiempo para calibrar lo que esta pareja piensa pagar por la bola que lleva un mes dando rondas por la furgoneta y nadie la ha mirado hasta hoy..."Dos mil?"...este chico si que esta dormido, Rosa que es ya es lista en comprar percibe la mínima interrogación del chico al final del precio...¡MIL!..."Señora que tengo que pagar el genero!, mil quinientas!"...ahora ya hay mas seguridad en sus palabras y aunque Rosa repita y suplique las mil no lo consigue, pero el trueque esta hecho, y es José quien paga y el vendedor les despide enseñándoles mas cosas de juego, porque piensa que esta pareja colecciona eso, hasta que nuestro amigo se calienta entra en el juego y le explica al chaval que colecciona bolas, cosas redondas, no sabe como pero han quedado para el próximo día que tiene un lote de bolas de madera que se usaban para el pulimento de no se que material, que no sabe que el no entiende de nada pero se las trae seguro y con el precio que se las va a dejar no se puede negar... Cuando acaba la mañana, están derrotados, pero muy contentos, han repasado por todo el mercadillo recogiendo las bolsas acumuladas en los puestos. Rosa solo pillo un nuevo libro de cocina uno que ya tiene pero el de casa esta todo manchado. José ha comprado mil y una cosas, solo la bola de un juego de bolos antigua, de baquelita, que limpia será un buen trofeo sirve para su colección, además tiene marcas y así podrá ir conociendo un poco mas del fabricante, ha comprado montones de trastitos, no solo para él también para su familia, amigos, incluso no se ha podido aguantar de pillar un fuelle de chimenea para la portera del edificio que siempre anda lloriqueando de lo bien que tiraban las cocinas de antes.

Esto es una buena mañana, así pasan las mañanas los amigos que salen de busca a los mercadillos, sin contar que a los madrugadores el bocata de las 10 no se lo quita nadie y a casi todos, vendedores y compradores se le ve yantar en en ese sitio que se chismorrea es barato y dan muy bien de comer.

Mas variantes de los rastrillos son los desembalajes, las ferias. Suelen tener uno o dos días de duración, y en general ya tienen las fechas claras para estos eventos en cualquier ayuntamiento. Son mas importantes que un rastro y allí se puede encontrar anticuarios y almonedistas de otras comarcas con lo que conseguir genero diferente es mas posible. Así como los desembalajes suelen hacerse en descampados o parquines de grandes superficies, las ferias pueden tener otros espacios mas "serios", Palacios de Congresos, centros oficiales...y dentro de esto hay que diferenciar las que son temáticas industriales y no tienen casi nada que ver con nosotros. Las que me refiero dentro de las ferias marcan diferencia son las que suelen tener nombres rimbombantes y acuden pocos anticuarios y siempre están cubiertos, aquí os recomiendo que vengáis, es como el día de fiesta mayor, todos nos poníamos las ropas mejores, pero eso no quita que en casa estuviese esperándonos la bata de juegos, aquí pasa lo mismo, si bien las piezas que traen los comerciantes son de un precio elevado y de una calidad reconocida, normalmente por estar catalogadas, ellos también tienen batas en casa y en este negocio a unos y a otros lo que mas les gusta es charlar de estos temas.

En los desembalajes podemos comportarnos como en los rastrillos, pero tenéis que tener en cuenta que aquí no suele haber gente que no es profesional, todos quien mas quien menos se dedican a esto, unos tienen famosas tiendas en sus ciudades otros solo una increíble cacharrería pero aquí no se puede jugar con la cara de sueño de un chico, aquí José y Rosa regatean de otra manera, porque un mercado es un sitio para que unos digan una cosa y otros contesten otra y al final llegar a un acuerdo amistoso tanto si se compra como si no. Ni en un mercadillo ni feria ni desembalaje os comportéis de mala manera con los vendedores, pensar que no tienen un distribuidor que trae de china estas cosas, que este genero hay que comprarlo a particulares que no solo ven el negocio, también trapichean con el corazón, el tiempo, y la nostalgia y eso no creo que haya mucho Fenicio que lo aguante. En comercios y sitios cerrados.

Ya he comentado lo de las ferias en centros mas o menos oficiales, muchas veces se celebran eventos dentro de algunas sedes, y se acaban con rastrillos dedicados al tema o simplemente como una manera de sacar algún dinero para la asociación. Últimamente incluso se han puesto de moda hacer pequeños mercaditos en los colegios, los niños no solo ponen puestos, también hacen tartas y limpia en los cajones, estas cosas las tenéis que ir descubriendo poco a poco, por eso siempre ando pidiendo información.

Las almonedas.

Venta de bienes muebles en subasta pública y, p. ext., de géneros a bajo precio. Esto lo dice el diccionario, pero en la realidad creo que no esta muy actualizada la descripción, para mi entender son las tiendas dedicadas a las antigüedades, pero mas aun a los coleccionismos, porque no suelen tocar el genero mayor del viejo y lustroso mueble, es mas especifico de lo que aquí se llama menudencia.

Hay algo que me parece importante para resaltar la diferencia, estos profesionales suelen entender de todo tipo de tema refente a las colecciones, es evidente que un buen experto es aquel que se ha dedicado muchos años a un solo genérico, cosa que entre estos comerciantes no pasa, porque son almonedas por la gran variedad de artículos que tienen en venta, pero si bien algunas veces no tienen un conocimiento exhaustivo de algo, su valía esta en que conocen a tantas personas que pueden sernos de gran ayuda. Sin olvidar que en la mayoría de los casos son también coleccionistas.

José y Rosa han quedado para ir a visitar un amigo de esta que tiene una tienda en el centro, Esta en los sótanos de un edificio viejo, pero ahora que hace frío es bueno porque hay calefacción central y da gusto. Rosa explica que es su tienda favorita, mil y una cosas y siempre hay tesoros escondidos debajo, dentro o encima de algo, eso es para estar allí las próximas dos horas sin tomar resuello. Una autentica campana de puerta avisa al dueño que hay clientes, este desde detrás de una montaña de discos pequeños saluda a Rosa y se excusa porque esta clasificando esta remesa y teme acaben cayendo por los suelos. Los ojos de nuestro amigo se hacen grandes como canicas y no para de ver a cada paso algo que atrae su atención y llama a la caricia. Pregunta si puede tomar una pieza para verla con mas detenimiento y desde el fondo musical se oye un "Por favor!", José es de esos clientes que lo esta toqueteando todo, cada cosa, cada rincón, pero lo hace con tanto cuidado que casi es un gusto verle. Poca gente hace esto, sin darse cuenta que un propietario de una almoneda o de un anticuario es una persona que en cada cosa que tiene a la venta le va el gusto, el corazón y eso hay que tratarlo con cariño. A la hora parece que han visto todo, y no es así, Rosa que tenia apartado una caja con hojas sueltas de recetas las esta saboreando a sus anchas y José, que cree haberlo visto todo cada vez que ojea de soslayo algo le reaparece un nuevo objeto. El dueño sale a su encuentro, despeja unas sillas con forma Tonet y les anima a sentarse. La cortesía no esta reñida con nada, y la simpatía se vuelve costumbre en las personas que están a gusto con lo que hacen en esta vida, es como los soldados que siempre hablan de su corta milicia, o las madres que describen cada afecto de sus hijos, a los que nos une esta dedicación nos pasa lo mismo, somos, aun siendo jóvenes gente que disfruta tanto con lo que hace que parecen Matusalenes contando las anécdotas y comidillas del mundo de los coleccionistas.

Hay que saber entrar en una tienda como esta, hay que saber estar. Aunque parezca un abandono siempre hay alguien trabajando y un buenas cortes no esta de mas, pero no solo aquí, en todas partes que me parece a mi que la educación se perdió con la llegada del tuteo, que los padres no hacen lo que aprendieron y los hijos no saben lo agradable de la cortesía, cuantas veces he visto como un anticuario, almonedista o simple trapero rebajaba hasta no poder mas un genero, solo por la cortesía y buena educación de una persona, la gente que entra violento en un comercio no se da cuenta que la persona que esta allí esta poniendo muchas horas de su vida en ello y que...SER AMABLE Y EDUCADO ES GRATIS!, así en mayúsculas porque me temo que lo hemos olvidado. José ha encontrado bastantes piezas con forma esférica, algunas con pies atornillados, pero no le importa, esta tienda tan gustosa le ha animado a comprar y el amo ya le ha contado las mil bolas de cuento que vendió en estos años, le ha facilitado la dirección de una antigua fabrica de no se que, que hacían bolas para las pulidoras y allí por el suelo tiene que haber montones. Y le guardara todo lo que llegue, como hace con Rosa de la que se le nota algo encandilado, y cada poco dice lo de..."Valla mujer!", y Rosa se pone colorada, que sus hijas le dicen que es abuela y ella erre que erre dando paseos por los mercadillos, rastros y lo que se tercie si es dentro de este mundillo de gente a los que genéricamente se les llama coleccionistas. Otro día han quedado en ir a un rastro benéfico. La gente les telefonea para que se lleven de las casas los trastos, y ellos limpios o no los sacan a la venta. Aquí se puede encontrar cosas de lo mas alucinante a lo mas decepcionante, pero es cuestión de pasar a menudo, nunca se sabe donde puede llegar una furgoneta llena de tesoros. Estos sitios tienen un horario comercial normal, las cosas pueden servir de taller para chicos. Muchas veces no nos gustaran los precios, pero hay que tener en cuenta dos cosas, una que las personas que están allí encargadas no suelen entender mucho de coleccionismo ni de antigüedades y eso hace que o no lleguen o se pasen, pero nadie les dice que cobren mas cuando es muy barato, y si se pasan, es cuestión de negociar con razones verdaderas. Nunca les digas eso de que a ellos el genero se lo regalan, porque hay que estar en un centro social para darse cuenta de los gastos que se tienen, y de cuantas veces los encargados de recoger lo "todo buenísimo" que la gente dona y ver como hay que llevarlo al vertedero por estar en tan malas condiciones que nadie puede hacer uso de esto, y además ya en los vertederos donde hay mucha densidad de gente te cobran por tirar basura. Pero no dejes de pasar, que tanto Rosa como sus amigos siempre encuentran "eso" que sirve para algo y se lo pasan bien entre montones de cacharrerías, ropas y libros. Ya nuestros amigos quedan cada día de rastro para ir juntos, han hecho varias salidas a rastros y ferias fuera de su ciudad, Alejandro el dueño de la almoneda se suele ir con ellos o ellos lo van a visitar al puesto que suele coger en estos eventos, y se lo pasan de miedo, se les ha juntado un matrimonio que ella colecciona muñecas antiguas y a él lo que le gusta es la pintura modernista, son verdaderos entendidos en esto, y Don Manuel que es numismático y no hay nada como esos papelitos de colores, y se enfada cuando los demás le dicen que si esta otra vez jugando a los cromos, o Rosario y Antonio, padre e hijo de pura raza que el Señor Rosario sabe de maderas mas que los de oriente y el hijo se ha paseado mas por Francia que un croassan y así unos días con otros se juntan ya un buen montón de personas, y charlan de lo mismo, y de los hijos y los nietos, de como se pone la vida, de lo poco que se vende y lo poco que se encuentra, que no sale genero que la gente se lo esta guardando por si un día lo pueden vender y ni saben lo que guardan que gracias a esto nuevo de Internet cada vez son mas los particulares que venden y claro así están las cosas que no saben ni nombrarlas y eso no esta bien, que no puede ser, que ...

Hay países en los que la venta de "trastitos" se hace en cualquier garaje, o en la placeta de cualquier pueblo, "venta de maletero abierto", mercado de pulgas, revistas, periódicos, hay montones de publicaciones al respecto y es increíble encontrar los listados totales de las ventas que se hacen en un país.

Aquí en España hay algunas revistas especializadas, pero no de coleccionismo, son de antigüedades, o de subastas. En mi opinión son todo lo contrario a lo popular, están demasiado "puestas" en el tema y en la mayoría de los casos las piezas que sacan son de tan elevado precio que solo se puede uno recrear con las fotos.

La zona catalana es para esto sin duda la mas avanzada, hay ferias expresas para cada tipo de coleccionismo, en cualquier sitio hay una reunión, hay una revista que une a los colegas, supongo que con el tiempo esto también pasara en otros sitios. Aunque para mi tiene una desventaja.

José y Rosa, Manuel, etc., son gente normal, que no es el valor económico lo que hace que su colección sea la mejor, son ellos que le ponen tanto gusto que eso no se puede comprar. Algunas personas me dicen lo mal que esta este tema, que se esta poniendo por encima los coleccionismos de librería, que ya las empresas hacen cosas para que se compren aunque en inicio fuesen regalo o de muy bajo costo. Hace poco conté y había en la librería, la mía, la mas cerquita de casa, algo así como 9 fascículos de diferentes tipos de coleccionables, y aquí no llegan muchas que salen en las ciudades. En ocasiones son un inicio para los nuevos coleccionistas, pero en otras dan ganas de llorar, mala calidad, explicaciones falsas, ventas solapadas, poca calidad de los productos y a un precio final que da verdadero miedo.

Las subastas también son otro modo de conseguir piezas, lo que ocurre es que si coleccionamos cosas "normales" es difícil que salgan piezas a precios normales, suelen ser cosas de alto valor que suben y se hacen inalcanzables. Suerte! hay subastas de esas de sorpresa, pero tanto unas como otras, no nos servirán de mucho si antes no repasamos bien el genero que sale, con buenas luces, en un ambiente festivo podemos levantar la mano por algo que luego nos sea un chasco y no merezca la pena lo que hemos pagado.

Antes de terminar quiero comentar algo referente a los anticuarios. Hace unos años eran tiendas de un tono mas bien oscuro, estaban como un poco prohibidas para la gente normal, parecía que en ellos se vetaba la entrada a las risas, las mamas con niños, el buscador de tesoros, la portera de José que quería un soplillo... Creo de veras que esto ha cambiado, ahora los anticuarios son sitios de visita, los hay de mil formas. En algunos tienes que poner cara de serio y entendido, pero ya muchos de aquellos comercios oscuros han sido recuperados por gente joven, no solo en edades si no el mente joven, un mueble de 200 años no tiene que ser una pieza de culto, puede ser un sitio donde se coma las recetas que prepara Rosa con que además este soporte dará mas sabor. Uno no tiene porque asustarse, he visto como los muebles que venden en centros comerciales de reconocido prestigio ya han dejado de ser madera, ni diseños que con los años adquirirán mas valor, son pesados muebles de algo que no se ni como se llama, que además cuestan un ojo de la cara. Siempre digo lo mismo, una silla de roble de hace 150 años, es un asiento para nuestros herederos porque con unos mínimos cuidados conservara el gusto del primer día que ese carpintero se tomo tantas horas para hacer que un trozo de madera tome cariz de trono, sea como sea. Hay de todo, como en todos los negocios, pero no tengáis miedo, un almonedista, anticuario, es una persona que da unas garantías, siempre esta allí para atenderte y no solo es un vendedor, es un consejero como el librero amigo o el farmacéutico de tu barrio, no quiere engañarte y perder un cliente y con el tiempo y esto es seguro, un amigo. Me fijo mucho en los precios, y os aseguro que hay de todo, pero tenéis que tener en cuenta que este tipo de genero no se compra en china, que aquí unas veces tenemos que pagar mucho por cosas que hay que reparar y aun haciéndolo uno mismo a precio de asistenta sube mucho y a los profesionales de este sector no se les reconoce las mil madrugadas, el tener que cargar con pesados bultos, el frío, la suciedad que hay que quitar para ver esa maravilla brillante que nos suele parecer tan cara. Y si alguien entiende de todo, son ellos. Lo malo de ser vendedor de este genero es que todo lo que lo rodea es gustoso, nos agrada mucho, no sabríamos hacer otra cosa, aunque últimamente no de para juergas, pero cuando uno entra en este mundillo, sea como comprador o vendedor, se abren las puertas de un modo de vida y una nueva forma de entender las cosas que para los que no son coleccionistas es cuestión de gusto y simpatía, el resto déjanoslo a nosotros.